530 años que la voz de los pueblos sigue retumbando

Despojo, represión, explotación, desprecio, destrucción, contaminación, privatización, muerte, es algo que el pueblo mexicano imaginaba ya no seria posible con el cambio de color en el poder, sin embargo, de nueva cuenta queda demostrado que el color solo es eso, una capa que cubre más de lo mismo, políticos corruptos que con tal se saciar su ambición de poder polarizan al pueblo mexicano, mientras a unos los mantiene a raya, callados, sumisos, indiferentes ante una problemática que se replica en los barrios, comunidades, pueblos, estados, países, continentes , en fin, a nivel global y bajo el discurso de desarrollo y bienestar social; a otros los despoja de sus tierras, de sus recursos naturales, de su familia, de su libertad y hasta de su vida con tal de que el sistema es decir el capitalismo continúe teniendo grandes ganancias a costa de la sangre derramada por la madre tierra y todos aquellos que nos aferramos a defenderla, sangre derramada por los agujeros que provocan las grandes maquinarias, las balas expulsadas de las armas militares, paramilitares y crimen organizado, la sangre que se derrama gracias a la indiferencia del pueblo al no vernos como iguales. Por todo esto es necesario juntarnos nuevamente, reagruparnos y luchar -ahora más que nunca- todos aquellos que defendemos la vida para evitar que las guerras capitalistas continúen su curso; evitar que las tierras, recursos y vidas sean tomadas por el crimen organizado, por paramilitares y ahora gracias a los absurdos designios del gobernante en turno, de los militares.

Por eso pueblos, organizaciones y colectivos, nos sumamos este 12 de octubre día en que se conmemoran 530 años de saqueo, destrucción, esclavismo y muerte de nuestros pueblos originarios, a las Acciones Globales contra la Militarización y Guerras Capitalistas, iniciativa lanzada por el Congreso Nacional Indígena en un marco de una gran violencia que viven varias comunidades zapatistas y pueblos en resistencia a lo largo y ancho del país y el mundo.

El llamado fue a realizar acciones según sus formas y posibilidades geográficas para manifestarse en torno a cuatro ejes fundamentales:

  • Contra la militarización y guerra capitalista.
  • Contra la guerra hacia los pueblos zapatistas, de México y el mundo.
  • Justicia para nuestros muertos, desaparecidos y encarcelados.
  • Contra los megaproyectos.

En el caso de la Ciudad de México, se convocó a una movilización que partió del Ángel de la Independencia al Zócalo capitalino con la intención de iniciar a las 17:00 hrs. en ese punto se dieron cita varias organizaciones, colectivos e individuos claros de la situación que se vive en el país, entre las que asistieron -por mencionar algunas-, está el Congreso Nacional Indígena, Padres y Madres de los 43 desaparecidos, pueblos originarios, pueblos y comunidades en defensa del agua y el territorio, normalistas, estudiantes, Partido de los Comunistas, Juventud Comunista de México, Tejiendo Organización Revolucionaria, Brigada Callejera en apoyo a la Mujer “Elisa Martínez”, Xochitlanezi, adherentes a la sexta y por supuesto nosotros la Organización Popular Francisco Villa de Izquierda Independiente, con un contingente que superaba el millar de asistentes provenientes de las comunidades de Centauro del Norte, Hacienda de Canutillo, Doroteo Arango, Gral. Felipe Ángeles, Zapotla, Acapatzingo, y Tláhuac (Polvorilla, Cisnes y Buena Suerte).

La marcha avanzo a paso relajado por Av. Reforma hasta dar vuelta en Av. Juárez entre las miradas de la gente que observaba a distancia el interminable contingente de manifestantes con sus coloridas mantas y pancartas que exigían respuesta a las demandas de esta acción global. Como era de suponerse, los cuerpos policiacos resguardaban el primer cuadro del Centro Histórico protegiendo como siempre los intereses de los grandes empresarios. Un grupo de personas encararon a la policía no pasando a mas de algunos empujones y jaloneos, que como sabemos pueden y no ser parte de las estrategias gubernamentales para reprimir las movilizaciones, sin embargo, el contingente se comporto y no paro la marcha. Al llegar a la explanada del zócalo, no fue nuevo encontrar actividades para minimizar el impacto de las movilizaciones como en este caso decenas de carpas realizando la Feria del Libro que cubrían en su totalidad la plancha. Pero no fue impedimento para que el templete se postrara sobre la calle y enfrente de Palacio Nacional, ahí las acciones hacia los cuerpos policiales se agudizaron por algún momento con el estallido de algunos cohetones y el volar de las vallas metálicas sin presentar mayores incidentes.

Al concentrarse ene el lugar la totalidad del contingente, los pueblos, comunidades, organizaciones y colectivos tomaron la palabra para denunciar las acciones que ha dejado a su paso la militarización de sus regiones, el despojo, destrucción y contaminación de los megaproyectos, los ataques a las pueblos y comunidades no solo zapatistas, sino de todo el país, es así que se manifestaron -entre varios más-, el CNI, Marichuy y como la OPFVII, nuestra compañera Chayo, que compartió un emotivo mensaje que dejaba claro la muerte y destrucción que han dejado a su paso estos 530 años de colonización.

Finalmente, cercanas las 21:00 hrs. dio por concluida esta acción en la CDMX, una mas que se suma a otras que se realizaron en otros estados y países pero que es el parteaguas de que los pueblos no descansaran hasta que termine esta guerra hacia los pueblos, la militarización de los territorios de los pueblos originarios, la criminalización de los luchadores sociales y la destrucción de la madre naturaleza.

¡Fuera el ejército de las calles y los territorios!

¡Muera el capitalismo y sus megaproyectos de destrucción!

¡Libertad a nuestrxs presos políticos!

¡Que vivan los pueblos organizados!

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